Los usuarios y observadores del mercado generalmente ven a BlackRock como un administrador de activos altamente confiable e influyente. Su enfoque impulsado por la tecnología, especialmente la plataforma Aladdin, es elogiado por proporcionar poderosas capacidades de análisis de riesgos y gestión de carteras. Los clientes aprecian las diversas ofertas de inversión y el alcance global de BlackRock, que permiten tanto a las grandes instituciones como a los inversores individuales acceder a estrategias sofisticadas. Algunas críticas señalan que su escala puede generar influencia sobre los mercados, lo que provoca el escrutinio de los reguladores y el debate público. En general, BlackRock es ampliamente considerada como una empresa confiable, innovadora y profesional que prioriza la gestión de riesgos, el servicio al cliente y el rendimiento de las inversiones a largo plazo.